Lectura corporal: la clave para el éxito de un psicólogo con su paciente

¿Qué haces cuando tu paciente se instala en esa actitud defensiva que deja el proceso terapéutico paralizado?

Como ya sabes si me conoces, la formación que marcó mi quehacer diario como psicoterapeuta es el Análisis Bioenergético. En esta formación aprendí que la lectura corporal es la llave que me lleva a poder saltar el sistema defensivo de mis pacientes, y poder así ayudarlos a conseguir los objetivos que ellos mismos se marquen.

Alexander Lowen fue el creador del Análisis Bionergético, un enfoque revolucionario de la psicoterapia donde la información obtenida del cuerpo de los pacientes, como los patrones de tensión muscular, se usa como herramienta para el diagnóstico, y se emplean intervenciones físicas para propiciar cambios en el organismo y elevar la conciencia psicológica de los conflictos que se manifiestan somáticamente.

Texto extraído del prefacio del libro LA VOZ DEL CUERPO, de A. Lowen

¿Para qué sirve la lectura corporal?

Cuando estamos delante de un paciente, tenemos que saber dos cosas principalmente:

  1. Desmontar sus patrones defensivos, de resistencias. Para saber más puedes entrar en este artículo sobre los obstáculos de recuperación en psicoterapia
  2. Conseguir conocer su herida, su esencia, es decir, su drama vital.

Y el cuerpo nos cuenta siempre la esencia de una persona. Nunca miente, ni esconde. Por eso, para conseguir la clave del éxito de un psicólogo (o terapeuta) con su paciente es para mi la lectura corporal.

Por lo que a continuación, en los diferentes apartados, tienes información sobre la lectura corporal para que te ayude a comprender mejor la esencia de tus pacientes (me gusta más que “diagnosticar”) y puedas ayudarlos a salir del “atasco terapéutico”

Diferencias en la lectura corporal entre un cuerpo cuya energía vital ha sido “privada”, “suprimida” o “frustrada”

lectura corporal

Según afirma Lowen en su libro “El lenguaje del cuerpo“, durante el crecimiento y desarrollo de la estructura del yo, el niño está expuesto a tres tipos principales de trastorno: la privación, la supresión y la fustración.

A veces desarrolla solo uno, pero la mayoría de las veces, se tratará de una combinación de ellos. Pero es importante detectar cuál es el dominante en el carácter de la persona.

Un niño necesita recibir sustento, y en él va incluido el afecto. Dependiendo de cómo le llegue al niño esta energía (alimentos, amor…) se construirá una personalidad u otra:

  1. LA PRIVACIÓN: cuando estos afectos no se encuentran disponibles. El cuerpo de alguien en quien domina la privación (carácter oral, en bioenergética) es:
    1. Pecho deshinchado, se puede incluso apreciar una depresión en el esternón
    2. Vientre flácido y vacío al tacto
    3. Los movimientos de los brazos se experimentan con displacer
    4. Piernas débiles, parecen que no podrán sustentarse
    5. Pies débiles y con frecuencia con el empeine hundido
    6. Jaquecas, tensiones en el cuello y cabeza
    7. Sistema muscular poco desarrollado
  2. LA FRUSTRACIÓN: cuando el niño tiene alrededor de los 3 años, aumenta su necesidad de descarga, es decir, de expresar sus afectos, de jugar. Cuando hay una falta de “otra presencia” en la que poder “descargar”, se produce la frustración. El cuerpo de alguien en quien domina la frustración (carácter masoquista, en bioenergética) es:
    1. Cuello de toro: grueso y musculoso, no rígido
    2. Expresión facial de inocencia o ingenuidad: asombro, sonrisa bonachona
    3. Tendencia a comprimir el vientre y elevar la base de la pelvis
    4. Contracción de los empeines (pies)
    5. Carácter espástico de los músculos de las piernas y pies
  3. LA SUPRESIÓN: el niño se ve forzado a una posición pasiva, su voluntad es destruida. El cuerpo de alguien en quien domina la supresión (carácter rígido), en bioenergética) es:
    1. Apariencia cadavérica: piel tirante y seca
    2. Ojos asustados
    3. Boca apretada
    4. Hombros altos, derechos y muy rígidos
    5. Aspecto “huesudo” y “orgulloso”

Lectura corporal de un cuerpo tendente a la ansiedad (o sentirse usado)

Formas en las que el cuerpo tendente a la ansiedad, el estrés, se expresa:

  • Inmovilidad del pecho, al respirar la cavidad pectoral no se mueve
  • Rigidez corporal
  • Mandíbula dura e inflexible
  • Bloqueo en la garganta
  • Hombros tirantes, elevados y en ángulo recto (señal de responsabilidad prematura)
  • Espalda rígida

Lectura corporal de un cuerpo en el que la tristeza “manda”

Formas en las que el cuerpo expresa un estado depresivo:

  • Cabeza hacia delante
  • La mirada expresa una forma de necesidad “por favor, quiéreme”
  • Poca viveza en la mirada. Si se defiende, la mirada puede ser como “ofensiva
  • Boca cerrada, apretada
  • Tensión en la garganta
  • Nuca con fuerte tensión
  • Hundimiento de pecho
  • Pelvis hacia delante, como “apaleado”
  • Piernas tensas
  • Brazos y piernas caen a lo largo, sin energía
  • Tensión en las rodillas
  • Respiración reducida
  • Poca inflexión de voz, monótona
  • Motilidad reducida
  • Movimientos lentos, reducidos, cortos, con poca intensidad
  • Se cansa muy rápido
  • Al golpear sobre el colchón, poca respiración, brazos poco conectados, movimientos descoordinados
  • Poco equilibrio, miedo a caer (casi siempre hacia atrás, muestra la “angustia”)
  • Cuerpo lacio, sin tono muscular
  • Piel fría, pálida, suave
  • Mal olor corporal

Lectura corporal de un cuerpo gobernado por el miedo/terror

  • Hablan de su cuerpo como cualquiera lo haría de su coche, no tiene la sensación de que él sea su propio cuerpo
  • Aunque hay tensiones en los hombros, no hay rigidez
  • La cabeza sí está contraída y tensa
  • La cara tiene un aspecto como de máscara
  • Falta de expresión en los ojos, miran “a lo lejos” (falta de contacto con la realidad)
  • Brazos con fuerza, pero con incapacidad de golpear (ejercicio de expresión de rabia). En muchas ocasiones, parece como si los brazos no fueran de ese cuerpo.
  • Bloqueo en la zona lumbar, puede tener intensos dolores. Provoca una inmovilidad de la pelvis
  • Pies débiles, con articulaciones rígidas e inmóviles (principalmente en los tobillos)
  • Respiración abdominal
  • Costillas inferiores se proyectan hacia afuera
  • Olor agrio

Lectura corporal de un cuerpo desorganizado, donde reina el caos

  • Cuerpo por piezas
  • Cabeza hacia delante, como en desarmonía con el resto del cuerpo
  • Pliegues en el cuello
  • Ojos muy abiertos, como expectantes
  • Los brazos están como superpuestos (como si no fueran suyos), con falta de fuerza y energía
  • Pecho hinchado
  • Diafragma en tensión, incluso con dolor crónico
  • Piernas delgadas, también con poca fuerza y energía, principalmente de rodillas para abajo
  • Su respiración es principalmente torácica y superficial
  • Fuertes tensiones en la zona ocular, mandibular, cervical
  • Destaca la dificultad de coordinación que refleja en movimientos muy básicos (como respirar)
  • Se cansa con mucha facilidad en ejercicios de carga, su enraizamiento es precario

Te dejo con una pregunta, ¿qué sientes al mirar un cuerpo? ¿qué sientes a mirar TU cuerpo? Te espero en los comentarios 🙂

Y si quieres más información, pincha en el siguiente cuadro:

 

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  1. ¡ La LLAVE real ¡ . A mi me gustaría un curso específico de lectura corporal con un grupo en el que podamos compartir las lecturas de nuestros cuerpos entre compañeros. A mi me gustaría y me ayudaría a comprender mejor. Yo estoy en uno de tus grupos privados de facebook y me está siendo muy útil para relacionarme con mis personajes y sacarlos a luz . Que divertido y enriquecedor aprender así. Los grupos de profesionales son muy interesantes !!!!

  2. Hola Elena!

    Yo no soy terapeuta, pero me interesa mucho la relación cuerpo-mente-corazón y apoyo la demanda de Belen sobre un curso de lectura corporal (¿Y facial?) para aprender a leer el Alma de un cuerpo.

    A mí los ojos y las sonrisas me transmiten muchoooooooo.

    Creo que la mayoría somos incapaces de hacerlo ni tan siquiera de expresar nuestro propio estado con palabras. Me vendría genial para detectar las Almas Emprendedoras de mis alumnos.

    Gracias por tu labor,

    AB+

    • El cuerpo expresa lo que con palabras no se puede decir. Y la cara y los ojos con mucha intensidad.
      Gracias Ana por tu palabras. Me plantearé lo de ese curso 😉
      Besos